Baja Visión

La Baja Visión es una limitación visual que dificulta a la persona que la padece la realización de las diferentes actividades de la vida cotidiana. Cuando nos referimos a la baja visión no estamos hablando de ceguera, si una persona es capaz de reconocer formas tendrá posibilidades de rehabilitar su visión para poder desenvolverse mejor en su día a día.

LIBRO CON LUPA

Los pacientes con baja visión tienen una importante reducción de su visión, que no mejora después de haber pasado diferentes tratamientos médicos, farmacológicos o quirúrgicos o con el uso de las gafas o las lentes de contacto convencionales. Consideramos que una persona tiene Baja Visión cuando con su corrección óptica óptima su vista no le permite hacer tareas como pasear por la calle de manera segura, leer, ver la televisión, cocinar, etc. Esta pérdida visual puede tener su origen en diferentes enfermedades que afecten a la retina o al nervio óptico y que se manifiestan con pérdidas de visión o bien en la zona central o en la periferia. Las patologías más comunes que la causan son la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), la Retinopatía Diabética, el Glaucoma y la Retinosis Pigmentaria. La Baja Visión puede afectar a personas de todas las edades aunque tiene una mayor incidencia en edades más avanzadas pues muchas de las patologías que la producen se dan con más frecuencia en la madurez.

¿Cómo podemos ayudar a una persona con Baja Visión?

En nuestra consulta prescribimos ayudas especiales que se utilizan para facilitar la visión y poder volver a realizar ciertas actividades de la vida diaria. Estas ayudas pueden ser sistemas ópticos, electrónicos o no ópticos. La evaluación y prescripción de las ayudas la realiza la nuestra optometrista con formación específica en baja visión. Esta formación es determinante para saber reconocer qué partes de la retina serán más útiles y cuáles se pueden potenciar con el entrenamiento y ayudas adecuadas.

Siempre usaremos el informe oftalmológico del paciente, pues es de gran importancia para poder conocer con exactitud el estado de la visión y la posible evolución del mismo. Una vez realizada esta evaluación, se fijan unos objetivos en función de los cuales se establecerá en qué consistirá la rehabilitación y cuánto tiempo se tardará en conseguirla. Una persona que padece Baja Visión no debe renunciar a realizar actividades habituales como la lectura o el uso frecuente de su visión para tareas de cerca. No sólo no es malo para sus ojos sino que además mantiene activa su capacidad de interpretación y análisis, así como su habilidad ocular de movimientos coordinados.

En nuestra experiencia tratando a este tipo de pacientes nos encontramos que algunas personas dejan de utilizar sus ojos por miedo a que esto les haga que “se queden ciegos”. La progresión de la enfermedad ocular no depende del uso que hagamos de nuestra visión. Además, la lectura involucra una importante área cerebral, con lo que pone en marcha su cerebro, haciendo más lento el envejecimiento neuronal de áreas asociadas con los sentidos.

–¿Qué hacer si tienes Baja Visión?

–Visitar al oftalmólogo para tener un diagnóstico y tratamiento correctos. El óptico-optometrista especialista en Baja Visión hará una evaluación visual y prescribirá las ayudas que mejor se adapten a su resto visual para conseguir los diferentes objetivos para las diversas actividades.

–Se realizará un entrenamiento para aprender a mirar por las zonas de mejor visión que tiene el ojo.

Ejercicios con las ayudas para sacarles el máximo rendimiento.

–Programas para mejorar las habilidades de la vida diaria para saber desenvolverse y orientarse en distintos ambientes con el fin de obtener la máxima autonomía personal

–Revisiones de seguimiento para controlar el uso de las ayudas y la evolución de la visión.

–Todos los pasos de este proceso los podrá realizar en nuestro centro que posee una amplia experiencia de muchos años y un profundo conocimiento en el tratamiento de estos casos.

–El papel de la familia en la Baja Visión

–Es muy importante para una persona que padece baja visión el apoyo de sus familiares. Le deben transmitir que tiene posibilidades para sacar un mayor partido a sus ojos y hay que animarles para que no abandonen las actividades visuales que han estado haciendo hasta ahora aunque sean ancianos. Eso hará que tengan una mejor calidad de vida. En ocasiones se necesitará ayuda externa de tipo psicológico.

¿Qué tipos de ayudas existen?

–Ayudas ópticas para ver de lejos:

Lentes Magnificadoras: Aumentan el tamaño de la imagen del 1% al 9% ayudando a desenvolverse de manera más eficaz en las tareas de lejos.

–Filtros especiales: mejoran el contraste y protegen a los ojos de la luz solar que es muy nociva en personas con patologías oculares.

–Telescopios: mejoran la visión en lejos, por ejemplo para ver la TV o para leer el nombre de las calles.

–Telescopios invertidos: se usan cuando una persona tiene afectada la visión periférica

lupas baja vision

Ayudas ópticas para ver de cerca:

–Lupas: Es el sistema óptico más sencillo y fácil de usar para aumentar el tamaño de los objetos y se deben prescribir en función del uso que se les vaya a dar.

–Existen muy diversos tipos de lupas, manuales, con soporte, con luz…

–Microscopios: llamados también gafa-lupa, pueden llegar a tener grandes aumentos y al ir montados en gafa dejan las manos libres y permiten observar a la vez gran cantidad de texto.

–Telemicroscopio: permite ver de cerca a una mayor distancia que el microscopio

Ayudas electrónicas:

–La electrónica incorporada a la baja visión permite acceder a la información en una pantalla de ordenador o TV con una gran ampliación de los caracteres, cambios en el tamaño de las letras, en los colores del fondo y el texto para facilitar la escritura o lectura a las personas con visión reducida.

–Existen diferentes modelos fijos, portátiles y aplicaciones para tabletas o móviles.

–Son las ayudas con el mayor número de aumentos.

Iluminación:

A medida que la edad avanza, cada vez necesitamos más luz para realizar las distintas tareas visuales. Esto es más acusado en pacientes que padecen baja visión. Su especialista en Baja Visión le orientará sobre el tipo de iluminación a elegir, dónde y cómo situarla y como utilizarla para no tener reflejos ni deslumbramientos.

Texto: Ana Isabel Martínez